Un volumen en torno a lectura. El Didascalicon, de studio legendi, de Hugo de San Víctor, escrito en el año 1130 y traducido por José Manuel Villalaz, es un tratado medieval que nutrió la última obra de Iván Ilich, En el viñedo del texto, sus cavilaciones sobre la escritura electrónica y el fin del libro. Etelvina Bernal, quien recoge una veintena de testimonios personalísimos de la gran inundación tabasqueña, y los “retratos escritos” de Andrés López Fernández, irreductibles a la entrevista, el testimonio o la ficción, nos enfrentan con las variedades en acto de la lectura. Los aforismos de Eligio Calderón escudriñan la relación de lo visible y lo invisible. Dos docum...
Un volumen en torno a lectura. El Didascalicon, de studio legendi, de Hugo de San Víctor, escrito en el año 1130 y traducido por José Manuel Villalaz, es un tratado medieval que nutrió la última obra de Iván Ilich, En el viñedo del texto, sus cavilaciones sobre la escritura electrónica y el fin del libro. Etelvina Bernal, quien recoge una veintena de testimonios personalísimos de la gran inundación tabasqueña, y los “retratos escritos” de Andrés López Fernández, irreductibles a la entrevista, el testimonio o la ficción, nos enfrentan con las variedades en acto de la lectura. Los aforismos de Eligio Calderón escudriñan la relación de lo visible y lo invisible. Dos documentos sobre espacios imprescindibles en la escena del arte: las piedras en el jardín de Frida Kahlo descritas por Humberto Spíndola; la documentación de una pieza escénica basada en un libro de Mario Bellatin y curada por José Luis Barrios. Las reflexiones de la artista Magali Lara en torno a sus animaciones, en el cruce de caminos del texto y la imagen.